Según se comenta por ahí, el esperado Service Pack 3 de Windows XP está ocasionando más de un quebradero de cabeza a muchos usuarios. El que ha sido -y sigue siendo- el sistema operativo más exitoso de Microsoft atraviesa una temporada bastante extraña. Por un lado, esta actualización mayor (muy esperada) está ocasionando bastantes problemas más de los que debería; y por otro lado, está la espada de Damocles que supone la intención de jubilarlo de la propia Microsoft, en favor del nuevo y polémico Windows Vista.
Sobre el Service Pack 3 de Windows XP, aún no lo he probado ni tengo intención de hacerlo. Los XP de mis equipos personales aún funcionan con SP1; y en el ordenador del curro, donde sí tengo SP2, no voy a actualizar al SP3 por el momento: no pienso hacer de beta-tester gratuito para Redmond.
Acerca de la polémica del Windows Vista y la jubilación forzada de XP, creo que ya he expresado mi opinión en varias ocasiones, aunque creo que no en este blog. En mi humilde opinión, cortar el soporte para XP y obligar a los usuarios “de a pie” a pasarse a Vista será uno de los mayores errores de Microsoft. Creo que Windows XP es el mejor sistema operativo de Redmond, y hasta me atrevería a decir que es bastante usable y estable si se trata con cuidado. Vista, por el contrario, es un mastodonte que consume una cantidad ridículamente exagerada de recursos para desplegar efectos que otras alternativas (como Aqua de Mac OS X o Compiz Fusion en Linux) gestionan de forma mucho más elegante.
Hoy por hoy, Vista merece la pena únicamente a los usuarios jugones, que se ven obligados a migrar de sistema para poder ejecutar sus juegos. Para usuarios ocasionales de ordenador, Vista tampoco resulta muy adecuado, pues las modestas máquinas que típicamente se dedican para tareas como navegar por Internet, leer el correo o ver películas, difícilmente pueden funcionar correctamente bajo este exigente sistema operativo. Para usuarios más profesionales, Vista puede resultar un enemigo mortal, debido a la larga lista de incompatibilidades con programas de uso bastante habitual en entornos de desarrollo.
Creo que los mayores beneficiados del batacazo de Vista son, sin duda alguna, Linux y Apple. En la época en que salió Windows XP, Linux aún se encontraba tremendamente inmaduro para el escritorio, y por aquel entonces no podía realizar una competencia seria en dicho sector. Hoy en día sí que está preparado para luchar en ese terreno, no sólo en igualdad de condiciones sino incluso con ventaja; y los problemas de Windows Vista sólo han servido para inclinar la balanza más aún a favor de Linux. Por otro lado, Apple siempre ha ofrecido simplicidad en sus soluciones, sistemas que “funcionan y punto”. Pero, además, actualmente ofrece lo que mucha gente busca y prácticamente ningún fabricante de PC ofrece ahora mismo: soporte para Windows XP.
Parece que Microsoft está en uno de sus peores momentos, con su viejo pero funcional sistema resistiéndose al paso del tiempo y a sus creadores, y su nuevo pero incómodo sistema intentando hacerse un hueco entre los poco receptivos usuarios. Y, entre medias, problemas como el del SP3 de XP no ayudan en absoluto al gigante de Redmond.
Escrito en Informática, Reflexiones | Etiquetado Apple, linux, SP3, vista, windows, XP | Sin Comentarios »



