Las nuevas tecnologías, aplicadas al ámbito de la tecnología móvil, han ocasionado que los terminales de última generación (especialmente los smartphones) se conviertan en pequeños ordenadores de bolsillo. Podemos navegar por Internet, tomar fotografías de gran calidad, utilizar sistemas GPS, ver películas, jugar… ah, y también hablar por teléfono, que a veces olvidamos que en el fondo son teléfonos.
Pero no todo va a ser bueno, y hay un terrible fenómeno que viene propiciado por la conjugación de tres fatídicos factores: en el plano técnico encontramos la reproducción de MP3, y pequeños pero potentes altavoces; y en el plano infrahumano encontramos personajes de capacidad cognitiva seriamente mermada. Por decirlo de una forma suave.
Seguro que la mayoría sabéis a qué me refiero. Son esos entrañables infraseres que deciden, de forma absolutamente unilateral, que todo ser sensitivo a su alrededor debe compartir su gozo por sus gustos musicales. Además, y curiosamente, nunca escucharás salir de sus cajas de ruido música clásica, ni tan siquiera algún clásico del rock. Si tienes suerte, se tratará de algún triunfito o del último éxito aporreando el sintentizador de Dj Macoy. Si no la tienes, lo cual suele ser más habitual, se tratará de Camela o de (el FSM no lo quiera) reggaeton.
Es ir en el metro por la mañana con uno de estos cacofonófilos, y aumentar automáticamente las ganas de poner en práctica la siempre socorrida (aunque ilegal) técnica de la Eugenesia Selectiva Obligatoria.
Por si algún elemento de esta subespecie supiera leer, y el azar quisiera que leyera estas líneas, allá va mi mensaje. Nos importa una mierda del tamaño de Júpiter la puta música que estás escuchando. Aún en el hipotético caso de que fuera buena, es complicado que a todo el mundo a tu alrededor le guste. También es muy posible que a alguien le moleste. Y es una certeza (qué coño, es una tautología) que tienes la inteligencia justa para caminar erguido, no siempre con demasiado éxito.
Pruebas psicotécnicas para la venta de móviles ya, por favor. La paz del mundo depende de ello.

Pues mira, no te lo vas a creer, pero esta tarde salia yo dispuesto a pasar una juerga con mis colegas en el bus (aqui no tenemos metro) y un ente de estos con su cutre-movil, su madre al lado y tan tranquila.
Es curioso porque has descrito los sentimientos que me ha despertado dicho ser, llegando a la misma conclusión, que deberían hacer un examen para llevar movil, como para llevar un coche, (y de paso decir que deberian tambien ponerlo para equipos informaticos, aunque ese ya es otro tema.
[...] ¿Qué piensas de George Bush? Como diría Ramiro, que la Eugenesia Selectiva Obligatoria se implante por [...]