Como insinué hace poco, y como alguno adivinó, me he hecho con una nueva máquina. Concretamente, con un MacBook de quinta generación, que ya viene de camino desde Apple Store. Se trata de un MacBook 5G blanco, con microprocesador Intel Core 2 Duo T8300 (2,4 GHz), 4 GB de memoria RAM DDR2 y 250 GB de disco duro SATA. Las especificaciones completas están aquí. También han caído unos adaptadores a VGA y DVI, el típico Apple Remote y una funda para el portátil.

Algo comenté brevemente, pero ahora explicaré un poco más el motivo de este nuevo arrebato consumista. Aunque llevo utilizando ordenadores muchísimos años, mi relación con ellos cada vez se vuelve más profesional y menos lúdica. Aunque era algo que se veía venir, la llegada de ese engendro llamado Windows Vista me hizo precipitar la decisión: los ordenadores pasan a ser para mí herramientas de trabajo. Para jugar, están las videoconsolas.
Y es que, mal que nos pese, para jugar al final toca claudicar al Windows. Ahora mismo, concretamente, al Vista. Y, aparte de que no me da la gana, y del decremento de rendimiento que supone correr ese sistema en cualquier hardware, me encuentro con multitud de problemas de compatibilidad con el software que utilizo habitualmente para trabajar.
Encima, y para más inri, no sólo todas las máquinas actuales vienen con Vista, sino que no hay drivers para Windows XP, el cual necesito para el curro. La opción de virtualizar XP en Vista para trabajar habitualmente es una locura, pues a la pérdida de rendimiento de Vista hay que sumar la de la virtualización. Vamos, que casi sale mejor comprar hardware de hace un año para el que existan drivers de XP. Por otro lado, utilizar Linux para virtualizar XP tiene el problema de que el hardware nuevo que no funcione correctamente en Linux, no lo hará tampoco en la máquina virtualizada.
Y claro, tras darle vueltas a la cabeza y pensarlo bastante, la opción de un Mac se vuelve cada vez más lógica: el sistema operativo que trae, Mac OS X, es Unix y funciona perfectamente, además de tener soluciones de virtualización muy buenas (como VMware Fusion o Parallels). Además, con Boot Camp puedo disponer de un Windows XP de forma nativa y con soporte de controladores. Para meter un sistema Linux habrá que pegarse un poco, pero no más de lo que habría que hacerlo con cualquier PC moderno con hardware nuevo.
Por motivos de trabajo principalmente, necesito una máquina más potente para mover desarrollos muy pesados, así como cargar varias máquinas virtuales de forma simultánea. En el trabajo tengo máquinas con potencia de sobra para realizar cualquier tarea, pero en mi casa ninguna. Comprarme un sobremesa para el poco tiempo que estoy en casa, y el poco uso que le doy (apenas leer el correo), tampoco tiene demasiado sentido ahora mismo. Máxime cuando necesito cierta movilidad, pues por ejemplo, para dar las clases de la Universidad necesito ejecutar máquinas virtuales en el proyector. Por otro lado, en los viajes de trabajo hace falta llevar preparadas ciertas cosas que mi ya anciano portátil no puede mover, y andar con portátiles del departamento es una historia.
Por todo ello, decidí que necesitaba un portátil, y decidí que tenía que ser pequeño y ligero. Total, desarrollar código con 15 pulgadas ya es un infierno, así que me da igual reducir más aún la pantalla para ganar en comodidad. Buscaba algo entre 12 y 13 pulgadas, y lo más ligero posible. Cuando, tras mirar bastantes alternativas, me convencí que un PC no me convenía, llegué a la opción Mac. El MacBook Pro es demasiado grande (15 y 17 pulgadas) y el MacBook Air es demasiada “pijotero” (poco potente, y caro), así que la opción restante era el MacBook: 13,3 pulgadas y 2,27 kilos es bastante interesante, sobre todo con el modelo más potente de la gama.
Y eso es todo, ¡ahora a esperar a que llegue!

Mi primo plantó la semillita y… Pues ná, enhorabuena por el nuevo pequeñín! XD
En mi casa pasó algo parecido. Empecé yo con mi Imac (blanquito) de 20″, me siguió mi novia ocn un MacBook (blanquito), mi hermano con un MacBook pro, mi otro hermano con un MacBook (negro),un amigo con un IMAC de 20″ de los nuevos y la última adquisición mi cuñado con uno igual que el tuyo con 2 Gb de RAM y 160 de disco duro. Tras tanto APPLE te voy a dar un consejo que seguramente me lo agradezcas con el tiempo.
Yo compré mi ordenador con APPLE PROTECTION PLAN y afortunadamente no he tenido ningún problema a excepción de la “castaña” del Mighty Mouse que directamente no quiero utilizar. La batería tiene un buen comportamiento pero como todas las baterias se acaba viciando y su rendimiento baja, esto lo hace tras pasar el año de garantía que es cuando se hace más notable ( depende del uso que la des…). El “truco” es el siguiente:
Antes de cumplir un año de garantía ( si no tienes el AAPLE PROTECTION PLAN) llamales diciendo que el rendimiento de tu batería ha bajado espectacularmente, haz teatrillo si es necesario, conseguiras una batería nueva y volverás a tener esas larguísimas horas de vida en tu nuevo “hijo”. Yo esto lo hice con el PRO de mi hermano a recomendación de un amigo y funcionó jejeje.
Saludos.
Otro ordenador mas que añadir a la colección Death!!
Otro que ha caído xDD últimamente estáis todos igual!!
Si necesitas tanto el tema de la virtualización deberías dedicarle unas horitas a Xen, el rendimiento es muy superior a otros sistemas.
Yo tambien tengo uno desde hace unos meses! Mi modelo es el mismo q el tuyo pero con solo 2GB de ram.
El mandito es la caña para las presentaciones (ya veras en la campus :P) . Sobre el peso, es mas de lo q aparenta, no es un portatil excesivamente ligero para ser 13”
Sobre programas, los tengo todos (ya sabes 100% originales) …asi que cuando quieras te enseño una copia privada por ftp, pero no te lo descargues :PPPPPPPP
PD. Totalmente cierto, desarrollar en las 13” es una mierdaaaa como una casa, incluso para hacer transparencias es dificil grrrrr
¡¡Enhorabuena por el engendro!!
[...] enteré de esta nueva versión de casualidad, cuando fui a descargar la versión de Mac OS X para mi nuevo MacBook, y vi que existía la [...]
[...] Meses más tarde me encuentro con que en otro de mis blogs de cabecera, Death Master, tras mucho meditarlo, también se ha comprado un MacBook. [...]
[...] casi cuatro meses, cuando decidí comprar mi MacBook, estaba al tanto de que la nueva gama estaba al caer, pero finalmente decidí no esperarla. Ahora [...]