Si la extensión Firebug es la panacea para conocer hasta el más mínimo detalle de una página determinada, ahora llega el turno de su antítesis: Greasemonkey.
Esta extensión permite, mediante la adición de scripts de código personalizados, modificar el comportamiento de cualquier página web que deseemos. Esta modificación puede afectar tanto a su contenido (alterando el propio DOM) como a su aspecto (alterando los estilos CSS) o a su funcionalidad (alterando los scripts asociados). Además, y por si fuera poco, nos regala continuamente la graciosa sonrisa del monito de su icono. :-)
Existen páginas en Internet que recopilan colecciones de scripts para Greasemonkey, siendo posiblemente la más famosa de ellas userscripts.org. La utilidad de estos scripts sólo está limitada por la imaginación de los programadores, yendo desde el bloqueo de publicidad, hasta hacer trampas en juegos online, pasando por mejorar ciertos aspectos de páginas muy utilizadas, como Wikipedia.
Como curiosidad, existen equivalentes para otros navegadores. En primer lugar, encontramos un software denominado GreasemonkIE, que permite ejecutar los scripts de Greasemonkey en Internet Explorer. Por su parte, GreaseKit hace lo propio con aplicaciones WebKit, como el navegador Safari. Por último, Opera permite, desde su versión 8, incorporar directamente scripts de Greasemonkey al navegador.
Así que ya sabéis: ¡poned un mono en vuestra vida!

