Ya sabemos que meter las narices donde no nos llaman está muy feo, casi tanto como un paper escrito en Comic Sans. Pero también sabemos que, aunque confiar en la naturaleza humana puede estar bien en determinadas circunstancias, cuando hablamos de seguridad informática, suele ser más efectivo confiar en la criptografía fuerte.
Por eso, aquí os dejo un pequeño truco para habilitar el cifrado completo -mediante SSL- de toda la sesión de Gmail, y no únicamente del proceso de verificación de contraseña, como está configurado por defecto. Seguramente la mayoría de vosotros ya conozcáis este truco, pero como aquí no lo he comentado nunca, allá va.
Simplemente hay que acceder a la configuración de la cuenta y, en la primera pestaña (“General“), abajo del todo, veremos una selección junto al epígrafe “Conexión del navegador“. Como imaginaréis, hay que seleccionar la primera opción: “Usar siempre https“.


Gran truquito!
Merci Death!