Ya estamos de vuelta del finde-puente rural. Es curioso que no tuviera cobertura de telefonía móvil, pero sí WiFi con un ADSL de telefónica. Emulando a mageles, haré un yogurládico análisis…
Dormir con manta a finales de julio… eso es bueno.
No saber que, a pesar de tener tu propio apartamento, compartes casa con un grupo de doce personas que va a montar un fiestón épico… eso es malo.
Que más de la mitad del grupo sean ponetornillos, con cerebros dignos generadores de búsquedas peculiares… eso no augura nada bueno, así que es malo.
Que la educación de esa parte del grupo esté a la altura de su portentoso intelecto… eso es desastroso.
Que unas pocas personas del grupo tengan todos sus cromosomas sin rastro de trisomías, y tengan la educación que les falta a los demás… eso los salva del Napalm, así que supongo que será bueno.
Al final, y a pesar de todo, pudimos descansar (el segundo día, y después de que el dueño de la casa interviniera y mencionara las palabras “denuncia” y “guardia civil”), hacer barbacoa, pegarnos buenas caminatas (máximas de 26º, el tiempo lo permitía), e incluso intentamos (y recalco, intentamos) ir a unas trincheras de la guerra civil, haciendo una pequeña etapa de rally por el camino.

Lo peor la música machacona una y otra vez…
Bueno, había de todo. Alguna vez se les coló Queen, Fito, Guns’n'Roses… pero había también mucha metralleta y pachangueo. Menos silencio, había de todo. xD
Pues vaya, que rabia que las compañías no acompañaran a la relajación :(
Pero bueno, seguro que en el fondo habéis disfrutado, ¡bienvenidos de vuelta!
En fin, qué tan terrible quedarse un finde sin acceso a la civilización, o es que ya no somos capaces de sobrevivir sin móvil y adsl? Me alegro que aun así hayais tenido buen descanso. Saludos, Diego.