Seguramente este briconsejo resulte obvio para la mayoría de vosotros, pero también, seguramente, le vendrá bien a alguien (me sé de alguno…).
Usando el comando locate de Linux, podréis obtener la localización de un fichero de forma instantánea, resultando mucho más eficiente que el típico “find / -name loquesea“.
Obviamente, esa velocidad tiene truco, y es que locate utiliza una especie de caché almacenada en /var/lib/mlocate/mlocate.db. Esta caché se regenera diariamente mediante la ejecución del comando updatedb, que también puede ser ejecutado de forma manual. De esta forma, la precisión de los resultados obtenidos con locate está supeditada a la edad de la base de datos del fichero mlocate.db.
Adicionalmente, y mediante el parámetro “-r“, podemos indicar a locate una expresión regular como filtro de búsqueda. Pero recordad, si tenéis un problema en informática y usáis expresiones regulares… tendréis dos problemas. ;-)
