Feeds:
Entradas
Comentarios

Saludos, navegante.

Me llamo Ramiro, aunque en la Red de redes soy más conocido por el sobrenombre de Death Master. La historia de este apodo es algo que he comentado en muchas ocasiones en diversos foros, pero que no me importa relatar una vez más aquí, para todos vosotros.

Allá por el año 1997 yo tenía 13 añitos y ya era un apasionado de los ordenadores, en esa época, especialmente de los juegos. Por aquel entonces llegó a mis manos el magnífico juego Diablo, de Blizzard Entertaiment, y al crearme un nuevo personaje -por supuesto, un guerrero- me encontré con la vicisitud de elegir un nombre para el susodicho elemento. Una máquina de matar como él no podía llamarse de cualquier manera, así que después de pensar un poco (realmente poco, porque estaba deseando empezar a jugar), decidí llamarle Death Master.

Un año después, en 1998, comencé a descubrir Internet con una conexión de 33600 bps contratada con Servicom, que me permitía navegar desde mi casa, aunque sólo los fines de semana (pagando una cuota mensual, y las llamadas de conexión aparte, ¡vaya tiempos aquellos!). Y entonces comenzaron a llegar los foros, correos electrónicos, canales de chat… y todos ellos necesitaban que te identificaras con un apodo. Para no marear la neurona, seguí utilizando el mismo.

Y hasta la fecha. Ahora ya no tengo 13 años, y estoy seguro de que si tuviera que elegir un apodo, no sería el mío ni ninguno que se le pareciera, pero lo mantengo porque le tengo bastante cariño.

¿Acerca del blog? Ah, sí, venía a hablar de eso… pues nada, yo siempre he estado pinchando a mis amigos por el tema de los blogs, y ahora mírame a mi. En fin, la web 1.0 ha muerto, y ahora la llamada web 2.0 (o web social) con sus folcsonomías es lo que domina la red. Trabajando en proyectos de investigación de la siguiente generación (la web 3.0 o web semántica), y participando desde hace mucho tiempo en comunidades web 2.0 como Wikipedia, ya era hora de rendirme a la moda de los blogs.

Además, de un tiempo a esta parte prácticamente no paro por casa, y editar un blog desde cualquier parte es mucho más sencillo y rápido que tener que usar un cliente FTP para editar (con Vim, por supuesto) una página HTML.

El título del blog es una locución latina que me gusta utilizar como firma en los foros de Internet, y que resume lo que, para mí, es una verdad universal: el poder está, en última instancia, en el conocimiento.

Espero que os guste.